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¿Cómo disciplinar sin usar la violencia?

wilson 26 de May del 2017 Padres
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¿Cómo disciplinar sin usar la violencia? Las investigaciones afirman que las nalgadas enseñan a los niños a usar los actos de agresión y violencia para resolver sus problemas. Sólo enseña y perpetúa más violencia, además los niños que han sido azotados son más propensos a la baja autoestima, la depresión y aceptan trabajos con salarios bajos como adultos. Entonces, ¿qué hacer?

Aquí algunos consejos para no perder la calma y disciplinar sin usar la violencia:

Como disciplinar a los hijos sin alterarse

Como disciplinar a los hijos sin alterarse – Fuente Imagen: static.vix.com

Conseguir la calma

En primer lugar, si se está enojado y fuera de control y se quiere dar unas nalgadas o abofetear a su hijo, lo mejor es dejar pasar la situación si se puede. Es importante que los padres primero se calmen y se tranquilicen para así poder encontrar una mejor alternativa o solución al problema.

A veces los padres pierden la calma porque están bajo mucho estrés. Si no es posible dejar pasar la situación, entonces mentalmente se debe retroceder y contar  hasta diez para conseguir la calma.

 

Tomar tiempo para uno mismo

Los padres son más propensos a usar las nalgadas cuando no han tenido tiempo para sí mismos y se sienten agotados y apresurados. Por lo tanto, es importante que los padres tomen algún tiempo para sí mismos para hacer ejercicio, leer, dar un paseo  y para orar.

 

Ser amable pero firme

Otra situación frustrante en la que los padres tienden a azotar es cuando su hijo no ha escuchado sus repetidas peticiones de cómo comportarse. Finalmente, se termina pegando al hijo para que actúe apropiadamente.

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Una solución en estas situaciones es bajar al nivel del hijo, hacer contacto con los ojos, tocarlo suavemente y decirle, en una frase corta, amable pero firme, qué es lo que queremos que haga.

 

Utilizar una acción buena y firme

En lugar de golpear la mano o dar nalgadas cuando tocan algo que se supone no deben hacer, amablemente, pero firmemente se le agarra de la mano y se le lleva a la habitación de al lado. Se le ofrece un juguete u otro objeto para distraerla y decir: “Puedes intentar volver al lado más tarde“. Tal vez sea necesario sacar al niño varias veces si es persistente.

 

Utilizar consecuencias lógicas

Las consecuencias que están lógicamente relacionadas con el comportamiento ayudan a enseñar a los niños la responsabilidad. Por ejemplo, el niño rompe la ventana de un vecino y  se le castiga azotándolo. ¿Qué aprende sobre la situación?

Puede que aprenda a no hacer eso de nuevo, pero también aprende que necesita ocultar sus errores, culpar a alguien más, mentir o simplemente no ser atrapado. Cuando se le maltrata a un niño, puede comportarse porque tiene miedo de ser golpeado de nuevo.

La agresión es una forma obvia de perpetuar la violencia en la sociedad. Una forma más sutil de esto es azotar porque toma el peaje en la autoestima de un niño, amortiguando su entusiasmo y haciendo que sea rebelde y no cooperativo. La familia debe saber cómo ganar cooperación y resolver creativamente sus problemas sin usar la fuerza o la violencia. Las alternativas son ilimitadas y los resultados son unos padres más tranquilos que se sienten más apoyados.

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